martes, 17 de agosto de 2010

QUÉ HACER PARA MEJORAR LA SEGURIDAD

El hecho de exigir a la policía que le dedique mayor tiempo a sus labores para combatir el incremento de la ola delincuencial que se viene registrando en el país y por otro lado dejar únicamente en manos del Canciller para evitar cualquier conflicto externo, no es la mejor política que garantice una seguridad interna y externa, menos aun en estos momentos, como anuncia constantemente el Presidente de la República que se viene registrando un crecimiento económico sostenido y mejor que nuestros países vecinos.
Si esto es así, también se deben tener políticas claras, decisiones que provengan de planes sostenidos, de estudios que reflejen qué queremos para nuestros ciudadanos en los próximos años, cómo queremos vivir, de qué sirve que haya un crecimiento económico constante, qué garantías hay para el inversionista que decide invertir en el país, si corre el riesgo que lo vayan a secuestrar o asaltar tanto a él o a uno de sus familiares para exigirle dinero cuando esté saliendo de una agencia bancaria y si se resiste hasta lo pueden matar.
En lo que respecta a la seguridad externa no sólo basta con la labor que realiza el Canciller, lo cual es importante y que nadie quiere una guerra, pero nadie garantiza que no se produzca, para ello debemos contar con los medios necesarios y adecuados para defender nuestro territorio nuestros recursos, si bien es cierto que somos pacíficos por naturaleza, esto no quiere decir que también lleguemos a situaciones de no estar en condiciones de defender lo nuestro; para garantizar nuestra seguridad será suficiente con plantear la reducción y equilibrio en el gasto en armas en la región, si ya nuestros vecinos cuentan con mayor equipamiento, el planteamiento sería coherente si estuviéramos equiparados, y si no existiría una diferencia sustancial en cuanto al equipamiento militar.
La seguridad interna y externa, verdaderamente es un problema complejo, de difícil comprensión para muchos, sobre todo en estos momentos que se avecina contiendas electorales, no son temas que pueden ganar votos a favor de uno u otro candidato, no son temas que llaman la atención, por muchas razones, uno de ellos es que la mayoría de la gente no conoce del tema, creen que con tener un número determinado de policías y militares, es suficiente para lograr una paz social y con la seguridad debida.
Si las instituciones encargadas de velar por nuestra seguridad interna y externa no cuentan con los medios necesarios es poco lo que pueden hacer, y cuáles son estos medios, primero normas claras para que puedan actuar, que les garantice que su acto en defensa de la nación en su conjunto no le resulte perjudicial, ni en lo personal ni en lo profesional, menos aún afecte a sus familiares, deberían de contar con los recursos suficientes, entre ellos con remuneraciones que les garantice que puedan dedicarse a su labor, como dijo el presidente las 24 horas, sin pensar que tienen que trabajar en otros lugares para satisfacer sus necesidades y la de sus familiares, otro factor es el equipamiento adecuado, no es posible que no cuenten con ello, y que estos sean modernos y ofrezcan las garantías del caso para que cumplan con lo que la constitución, el Estado y la nación esperan de ellos.
Esperemos que el aumento de sueldos que fue anunciado por el presidente responda a las expectativas de los miembros de las fuerzas armadas y la policía y sea el inicio del compromiso que tiene el Estado y el gobierno para con ellos, porque valgan verdades este sector ha sido el menos favorecido y mas relegado de los últimos gobiernos, quienes no se han preocupado por el bienestar de este sector, pese a que son los artífices de brindarnos la tranquilidad en que vivimos, y que este estado de paz es uno de los factores para el crecimiento económico, porque no olvidemos que en un estado de zozobra, aumento delincuencial y de inseguridad quien podría invertir y quién nos garantiza que un negocio prospere. Asimismo, se requiere que estas instituciones cuenten con la comprensión, el apoyo y el compromiso de todos para lograr erradicar estas lacras sociales.

¿A DÓNDE VAMOS EN SEGURIDAD?


Durante las últimas semanas fuimos testigos de una serie de acontecimientos criminales, como es el atentado contra el Presidente Regional de Ancash, Sánchez Milla, y contra el Consejero Regional de esta misma región, sumado al incremento de la ola delincuencial que se viene generalizando a nivel nacional, con mayor incidencia en los departamentos de Lima, La Libertad, Lambayeque y entre otros, ponen en evidencia el grave riesgo de inseguridad que el país atraviesa.
Frente a estos hechos qué es lo están haciendo nuestras autoridades, tanto el Poder Ejecutivo como el Poder Legislativo aún no asumen un compromiso adecuado para exterminar esta lacra, hasta cuándo y hasta que punto tendrá que llegar este incremento delincuencial de inseguridad para que se puedan adoptar medidas mas eficaces. Asimismo, aquellos que se encuentran a cargo comprendan que la seguridad es un factor primordial no solo para la tranquilidad de la ciudadanía si no también para el crecimiento económico que tanto el gobierno pregona.
De continuar estos actos ilícitos y que cada día va en aumento qué es lo que le aguarda al Perú, es que acaso continuarán el auge que tienen las inversiones, y a la vez estarán dispuestos a seguir invirtiendo en un país que cada día se torna mas inseguro, seguirán ingresando con el mismo ritmo las inversiones extranjeras, creemos que nadie en su mas sano juicio arriesgaría en realizar inversiones en un lugar donde no existe las garantías debidas.
Si bien es cierto que se informó a la ciudadanía sobre la captura de dos presuntos autores del homicidio del Presidente Regional bajo el argumento que uno de ellos tenía en su poder el chip del citado Presidente Regional - ese solo hecho resuelve el caso, creo que no - podría ayudar a identificar a los autores del hecho, sí, pero eso no garantiza que los capturados sean los autores; es que en este caso no solo se tienen que identificar a los autores materiales o intelectuales, si no además se debe establecer cuales han sido las motivaciones del asalto, posiblemente podrían estar involucrado personas con intereses económicos políticos, más aún que estamos próximos a elecciones, pues no olvidemos las disputas existentes y las acusaciones entre el consejero recientemente herido y el ex presidente regional - hoy candidato a la reelección.
Qué existe detrás de todo esto, se acusaron a las disputas entre integrantes de las organizaciones de construcción civil que están detrás de las grandes obras que se realizan en la región con presupuestos elevados, al respecto podríamos decir que este sector congrega a la mayor parte de personas desocupadas, entre ellos un gran número de ex convictos que han purgado condena por distintos delitos, en su mayoría por delito contra el patrimonio, que al ser liberados han visto que el mejor modo de ganarse la vida de manera fácil es a través de la extorsión a los encargados de las obras, es así que iniciaron la conformación de gremios mediante el cual se disputan el control de las obras, incluso recurren al asesinato para tal fin.
Este hecho tiene doble efecto, el permitir el incremento, la convivencia de la ola delincuencial y los encargados de realizar las obras eleven los costos de las mismas o en todo caso de reducir los gastos en la construcción para cumplir con los requerimientos de los supuestos dirigentes gremiales de este sector que se ha convertido en el principal captador de las inversiones nacionales, tanto en el sector público como en el privado, entonces no es posible que se permita el avance de estos hechos.
No es posible que nuestros padres de la patria lejos de dictar normas adecuadas que permiten a la policía, las autoridades judiciales, reprimir y sentenciar respectivamente, lo primero que hacen es llamar a los responsables de los sectores, en este caso al Ministro del Interior y pedirle cuentas, como si con esto van a solucionar los problemas, lo que se requiere son leyes claras y precisas que permitan combatir estos hechos y lógico el presupuesto adecuado. Ante esta ola delincuencial como los descritos se le exige a la policía resultados, pero nos preguntamos se le habrá asignado el presupuesto correcto, estarán bien remunerados los miembros de las fuerzas del orden, o es que siguen con esos sueldos exiguos que se ven en la necesidad de recurrir a otros trabajos para poder subsistir. Se requiere resultados, es más a la hora de discutir la asignación de recursos para la labor se hacen los desentendidos, entonces habrá que preguntarles cómo es que se debe obtener buenos resultados en la seguridad, creo que ya es hora, que mas allá de las disputas políticas e intereses personales, nuestros parlamentarios deben dedicarse a crear las condiciones necesarias y primordiales para que nuestra ciudadanía viva en paz con la seguridad debida y esto debería de extenderse a garantizar nuestras fronteras y mantener nuestro crecimiento económico.