La sentencia del Tribunal Militar de la FAP interpuesta al suboficial Víctor ARIZA, evidentemente confirma que este suboficial realizó espionaje para Chile, pese a que el vecino país ha negado esta situación y simplemente no quiso y no realizara investigación alguna para esclarecer este hecho que pone en certeza su accionar en contra de nuestro país.
Dicho testimonio el cual señala que no existían los contactos o aquellas personas a quienes entregaba información confidencial, al respecto el suboficial de la FAP Víctor Ariza, viene siendo asesorado por el abogado y su familia para negar su participación en este hecho y calificar de abuso la sentencia que se le impuso; es lógico que la familia y el abogado aprovechen algunos vacios para pretender justificar su accionar o negar los hechos que se le imputa, pero deberían tener en cuenta que las autoridades chilenas nunca reconocerán nada que certifique la actividad de espionaje que venían realizando en nuestro país - por mas indicios que se les presenta - siempre buscaran excusas o simplemente negaran hechos como este, la única posibilidad de tener que señalar e identificar a los espías chilenos es detenerlos en posesión de información clasificada que le haya brindado elementos como Víctor ARIZA, pues de esa manera demostrar cómo es que se vienen preparando para enfrentar el diferendo marítimo que tienen con nuestro país.
Naturalmente frente a estos hechos, la pasividad de nuestras autoridades, la falta de voluntad por entender este problema, bajo el argumento que el Perú es un país pacífico, permiten estas agresiones, acciones y actividades de nuestros vecinos, sin mayor consideración por nuestra parte; no es necesario que seamos agresivos y bélicos, pero deberían de respetarnos y debemos ser capaces para no permitir agresiones vengan de donde vengan, quizá esto sucede porque nuestras autoridades tengan esta convicción, pues para ello fueron elegidos, son ellos los que nos representan, y son a ellos a quienes el Perú les paga.
Con la detención y sentencia de Víctor Ariza, se habrá terminado el espionaje chileno, que nos garantiza que no hayan otros personajes como este, no olvidemos que hasta un congresista proporciono información a su par chileno, respecto a un comentario de un ex alto mando militar; cuantas conciencias se habrán comprado y tendrán a su cargo los chilenos con fines de obtener información privilegiada de nuestro país.
Todo estos hechos afectan nuestra seguridad y desarrollo, porque en este mundo globalizado, bien podría utilizarse información de distinta manera, como bloquear algún convenio que nos favorezca, transmitir informaciones tendenciosas que perjudiquen nuestra imagen valiéndose de algunas tan famosas ONGs para promover protestas u actos vandálicos que frenan las inversiones y nos colocan frente al mundo como un país inseguro.






