jueves, 23 de septiembre de 2010

¡Un rumbo para el Perú!


Las elecciones municipales y regionales, nuevamente pusieron en evidencia que no tenemos una visión en conjunto, pese a que ya pasaron ocho años del Acuerdo Nacional. En este documento, se fijaron los intereses nacionales; hasta la fecha, esto no se ha hecho realidad, todo ha quedado en un intento, una ilusión; porque, de lo contrario, a estas alturas estaríamos seguros que quien salga elegido en las próximas elecciones van a continuar y mejorar todo lo iniciado por sus antecesores, aunque algunos manifestaron que sí lo harán. Pero, esto no nos garantiza nada, de seguro que cuando ocupen sus puestos todas las obras se paralizarán y las dejarán de lado, para dar inicio a sus propios proyectos. Para muestra solo basta tomar en cuenta lo manifestado por los candidatos a la alcaldía de Lima referente a la construcción del puente de las avenidas Venezuela y Universitaria; es muy probable que esta obra se quede como está, por cuántos años más. Quién sabe, toda la inversión, los beneficios y en qué queda el progreso de la ciudad.
Nuestras autoridades hasta ahora no han definido el rumbo que debemos seguir para sostener un desarrollo continuado; el crecimiento que hoy experimentamos no responde a una planificación a largo plazo, todo lo que se implementa son políticas que responden a la inmediatez del momento, que perdurarán solo un periodo de gobierno y luego qué? Es que se va emprender un nuevo rumbo, de nuevo vamos a retroceder o tener que paralizar hasta que se implementen las nuevas políticas, no es justo que esto continúe, ya es hora que, quienes tienen aspiraciones políticas, conozcan verdaderamente nuestra realidad, que sepan qué política es más conveniente para el Estado, para el pueblo en su conjunto, y no qué política beneficia a un grupo de personas o agrupación política.
Si todos nos preguntáramos, cuánto conocen de la realidad del país nuestros actuales padres de la patria; cuánto saben, qué es lo que más le conviene al Estado, al pueblo, más allá de la instrucción educativa que puedan tener; son conscientes de lo que verdaderamente necesita el país, las políticas que se deben seguir para lograr el bienestar general; saben qué factores engloba el bienestar general. A este nivel no sólo se llega con un crecimiento económico sostenido, el factor económico no es lo único, forma parte del conjunto de factores que permiten llegar al bienestar general.
El crecimiento socioeconómico debe estar apoyado por la defensa nacional y esto implica tener un nivel operativo que garantice la seguridad interna y externa. No hay mucho que explicar, solo basta ver nuestro entorno día a día; se dice y se pregona el crecimiento económico que experimentamos, pero a la par está creciendo la ola delincuencial, el índice de criminalidad y la peligrosidad con la que actúan los delincuentes cada día son mayores, se ha incrementado el tráfico de drogas, no solo es un delito interno, este traspasa nuestras fronteras; lo mismo pasa con el terrorismo y otros delitos que también se están internacionalizando.
Frente a estos hechos, cómo están respondiendo nuestras autoridades, qué están haciendo nuestros congresistas; algunos de ellos habrán visitado nuestras fronteras, conocerán, sabrán cómo viven nuestros compatriotas en esas zonas, cómo viven quienes cuidan nuestras fronteras (tanto los miembros de las FF.AA. como de la PNP), cuáles son las deficiencias, si el Estado cumple con dotarles de los medios necesarios para que cumplan con su función, en qué medida nuestras fronteras están desprotegidas, nada de esto les preocupa, menos ahora que estamos próximos a elecciones, sus intereses están centrados en qué hacer para lograr notoriedad, para ganar votos cuando les toque su turno, y para ello no escatiman esfuerzos hasta de promover o apoyar conflictos que lo único que hacen es enfrentar a las fuerzas del orden con el propio pueblo.
Tomemos como ejemplo a nuestros vecinos, sobre todo a los del sur, que cierran filas por los objetivos que ya tienen trazados, y todos son conscientes de que deben caminar con un mismo rumbo, sin descuidar ningún factor. ¿Y nosotros, qué?

No hay comentarios.:

Publicar un comentario