Probablemente, el candidato de Gana Perú no necesita tener mayores enemigos que sus propios correligionarios, que serían los causantes de que no llegue a obtener lo que tanto anhela: la presidencia de la República. Es evidente y no necesita mayor investigación ni análisis de expertos políticos acerca de los últimos acontecimientos en las elecciones, solo basta con recordar las declaraciones que hizo en su oportunidad el presidente venezolano Hugo Chávez, dejando muy en claro el apoyo y la relación que mantenía con Ollanta Humala en las elecciones del 2006, este hecho fue una de las razones primordiales para que la mayoría de los ciudadanos sufragara a favor del actual presidente de la República, desplazando al entonces candidato por el Partido Nacionalista, pese que en ese entonces obtuviera en la primera vuelta la mayoría de votos.
El presidente venezolano aún no ha dado declaraciones contundentes que los relacionen, pero sí lo hizo Antauro Humala en un video publicado recientemente en diferentes medios de comunicación, en el cual se aprecia el pedido que hace éste a los seguidores para apoyar la campaña electoral de su hermano, quizá no lo haga de buena voluntad, con el afán de desprendimiento o por el lazo sanguíneo, dicho pedido lo realiza, como él mismo menciona, porque coinciden con la misma ideología y la oposición hacia los “partidos de derecha” denominados así por Antauro. Lo más preocupante de esto es el interés personal que existe hacia el candidato, ya que se abre la posibilidad de liberar inmediatamente a todos los “etnocaceristas” internos en los establecimientos penitenciarios. De ser elegido Ollanta Humala, entonces el apoyo no sería gratis, pese a que actualmente el candidato ha negado este hecho. Otros acontecimientos que llaman la atención son las actitudes que están adoptando los partidarios de Gana Perú, entre estos casos podemos mencionar la agresión a Kenji Fujimori durante su gira proselitista a favor de su hermana en Juliaca. En un principio parecía un hecho aislado, que se produjo como consecuencia del calor de la contienda electoral, pero los recientes hechos que se produjeron no solo son en provincia, sino también en la capital, contra medios de comunicación y periodistas cuyas opiniones no son favorables hacia Ollanta Humala, esto según sus seguidores. Nuestra actual Constitución Política reconoce la libertad de opinión y de prensa sin distinción alguna. En ese contexto, cualquier ciudadano, ya sea periodista o de otra profesión, tiene el derecho de opinar, aunque esté laborando o no en los medios de comunicación, sin la necesidad que dichas opiniones tengan que agradarle a todos, pues simplemente a quienes no les agraden no las comparten y ya. Siendo un poco más objetivos, quienes no están de acuerdo y se sienten afectados por dichas opiniones tienen todo el derecho de hacer manifestaciones o criticar los planteamientos u opiniones, sobre todo de aquellos que pertenecen a los medios de comunicación, pero de ninguna manera se puede llegar a la agresión, esto no se debe permitir, no es aceptable, dichos actos son muestras de intolerancia, porque mientras se está pregonando libertad de prensa, por otro lado se agrede a quienes no comulgan con los ideales que profesan. Debemos resaltar que, a pesar de que el candidato presidencial Ollanta Humala negó tener vinculación con dichos hechos, las evidencias señalan lo contrario, porque ahora sabemos que uno de los integrantes de este denominado “Colectivo Dignidad” es nada menos que Jareth Solís, militante de Gana Perú, quien a través de las redes sociales confirmó su participación en el hecho suscitado contra el periodista Jaime de Althaus. Además, es quien continúa promoviendo hechos similares contra programas y medios de comunicación. Pues bien, si los integrantes de este “Colectivo Dignidad” exigen neutralidad tanto a periodistas como a medios de comunicación, ¿por qué no se manifiestan contra los medios de comunicación que le son afines y están apoyando al candidato presidencial Ollanta Humala? Creemos que estas actitudes son mensajes claros de lo que podría ocurrir de resultar electo Ollanta Humala. Si antes de ser elegido tiene esta postura de agresión e intolerancia, imaginémonos cómo será cuando ya esté en el poder, es muy probable que cerrarán aquellos medios de comunicación que no comulguen con sus planteamientos. La palabra la tiene el candidato de Gana Perú y, sobre todo, es responsabilidad del pueblo peruano elegir al próximo mandatario que deberá garantizar el pleno respeto a los derechos de opinión y prensa.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario