La última novedad del candidato Ollanta Humala es la denominada “Hoja de Ruta”, a través de la cual se han esbozado los lineamientos centrales respecto a política económica y social para un gobierno de concertación nacional, basado en aportes de sus nuevos asesores, suprimiendo y corrigiendo algunos planteamientos de su Plan de Gobierno (original) presentado ante el Jurado Nacional de Elecciones, el mismo que fue cuestionado produciendo temor y resistencia en la ciudadanía antes insólitas propuestas.
La gran interrogante que surge es: ¿cuál de los documentos presentados será –verdaderamente– válido?, ¿cuál de ellos –realmente– servirá de guía en un eventual gobierno del candidato de Gana Perú? Si nos pegamos a la norma, el único documento válido es el plan de gobierno inicial elaborado antes de la primera vuelta electoral; que, por cierto, aún continúa publicado en la página web del JNE. Es decir, el máximo ente electoral solo otorga validez y legalidad al plan de gobierno presentado en su oportunidad; y esto debería ser tomado en cuenta por el electorado en su conjunto. Es posible que los constantes cambios en los planes del candidato de Gana Perú logren convencer al electorado, o confundirlos aun más; muchos ciudadanos se preguntarán cuál de todos sus planteamientos realizados hasta hoy será utilizado en un eventual gobierno. El último planteamiento propuesto es el continuismo que tanto criticaba; entonces, ¿qué pensarán aquellos militantes radicales?, ya que ellos esperaban cambios drásticos en la política socioeconómica, además de oponerse a los tratados de libre comercio. Es de suponer que quienes inicialmente apoyaban a Ollanta Humala por dichos cambios drásticos, estarán analizando este nuevo giro, considerando que ya no guarda afinidad con sus intereses; entonces, otra interrogante es: ¿seguirán apoyándolo? Si bien es cierto, la “Hoja de Ruta” de Gana Perú mejora los planteamientos iniciales y, en cierta medida, asegura una continuidad de la política que hasta hoy nos ha permitido tener un crecimiento sostenido en nuestra economía nacional. Este nuevo planteamiento es muy genérico y con muy poca explicación; esto –es de suponer– se debe a que no quisieron explayarse para no incluir temas que le puedan ser cuestionables e incómodos; además, ha sido formulado en muy corto plazo, lo que denota que responde a planteamientos desesperados por parte de los asesores, sin ser consensuados o sometidos a consideración del partido político. Lo preocupante de todos estos cambios es que se ha obviado uno de los aspectos fundamentales en la vida de un Estado: Seguridad y Defensa. No debemos olvidar que este factor fue considerado como primordial por el propio candidato. Al parecer, Ollanta Humala piensa de una manera y sus nuevos asesores de otra, muy distinta; todo ello, debido a la premura y el poco tiempo que queda para la segunda vuelta electoral; adicionalmente, los últimos resultados de las encuestas harían que no se detengan a revisar y considerar todos los temas principales en un plan de gobierno coherente. Debemos recordar que el Jurado Nacional de Elecciones promueve y permite conocer a la población los planteamientos de los candidatos para poder emitir su voto con el pleno conocimiento de sus virtudes y cualidades de quienes pretenden representarnos y dirigir el destino del país. Es, en este contexto, que los partidos políticos o alianzas políticas están obligados a presentar sus planes de gobierno; entonces, en aras de clarificar la validez de los planteamientos y documentos presentados por Ollanta Humala, el máximo organismo electoral debería pronunciarse para que la ciudadanía decida su posición antes de ir a las urnas el próximo 5 de junio.

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