A todos los
peruanos nos asiste el derecho de protestar ante situaciones que
consideremos arbitrarias y que vulneren nuestros derechos; en tal
situación, consideramos legítima la realización de una protesta. Pero,
el interés de quienes protestan debe ser que los causantes del problema
respeten los derechos de los demás; quienes deberían velar por los
agravios, así como resarcir el daño ocasionado son las autoridades del
gobierno. Surge una gran interrogante: ¿hasta qué punto lo legítimo es
legal?
La situación se agrava cuando los promotores de estos hechos con las propias autoridades elegidas; pues, se supone que su tarea es la de trabajar por el bien común de la comunidad; y, bajo este concepto buscar el nexo con las autoridades del gobierno central a fin de encontrar la solución a las demandas de la población. Esta situación no ocurre, tenemos como ejemplo al presidente regional de Cajamarca, promotor de las protestas en contra del proyecto minero Conga, y al alcalde de Espinar (Cusco), contra la minera Xtrata–Tintaya.
Asimismo, existen otras autoridades que, peor aún, aprovechando el cargo que ostentan, usan mecanismos para incitar a la protesta; es el caso de la congresista Verónika Mendoza, quien habría utilizado un informe falso para azuzar a la población de Espinar y provocar actos de violencia.

La protesta social es un medio que podemos utilizar los ciudadanos para hacernos escuchar por las autoridaddes estatales. No obstante la mayoría de protestas incluye el bloqueo de carreteras, quemas de llantas que provocan la violencia y de la cual nadie se quiere hacer cargo.
ResponderBorrarExisten casos en los cuales las autoridades políticas promueven estas prácticas en su pripio beneficio.
Las autoridades pertinentes deberían hacer caer el peso de la ley a aquellos protestantes que no respetan el derecho de los ciudadanos de a pie, sancionando de manera ejemplar e individualizando las penas según los nivees de responsabilidad y de participación, respectivamente.
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ResponderBorrarSi bien tal como señala el articulo, la sociedad tiene el derecho de protestar cuando se vulnere sus derechos, este no puede transgredir otros derechos como el libre tránsito de las personas,su integridad, su seguridad, ya que cuando se realiza alguna huelga o protesta se suele bloquear carreteras, quemar llantas, poner piedras en el camino e incluso atentar contra los vehículos que circulan por el lugar de la protesta. Todas estas acciones perjudican a las personas que nada tienen que ver con el problema. Por otro lado las autoridades y los representantes políticos lejos de tratar de evitar estos conflictos , azuzan a la población a levantarse, la pregunta es con que fin? Acaso el azuzar a la población y en apariencia" ponerse de su lado" va a hacerles ganar votos ? Parece que spequeño hay que recordarle a todos aquellos manifestantes violentos que su derecho acaba donde empieza el derecho de la otra persona.
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