Sin duda, la
seguridad y la paz social no dependen solo de las FFAA y PNP sino del
Estado en su conjunto. El gobierno debe tener voluntad, entereza y
compromiso con el Perú para vivir en armonía y seguridad y permitir el
desarrollo de nuestro país.
Tomemos el caso
de los chalecos antibalas usados por los miembros del Ejército. La vida
de estos valientes pende de un hilo, no sólo por los terroristas, sino
también por la irresponsabilidad de algunos mandos de esta institución.
¿Es que acaso recientemente se les destacó a la zona del VRAE? Ya tienen
varios años en dicha zona, conocen a lo que se enfrentan. ¿Cuánto de
presupuesto recibieron para mejorar los equipos de las FFAA para
enfrentar a los sanguinarios terroristas?¿Estarán siendo bien administrados? Es por ello que se requiere de un compromiso, pues es necesario brindarles accesorios, equipos y una capacitación adecuada, porque es su vida la que está en riesgo; se supone que al término de las investigaciones respecto a la compra de los chalecos antibalas se determinará a los responsables.
Otro tema no menos importante lo constituyen los presupuestos destinados a las acciones de Inteligencia. Frente a los hechos suscitados, nos deja la impresión de que muy poco se ha avanzado, tal vez se cuenta con información precisa y quienes deben tomar las decisiones no lo hacen como deben; entonces, sería conveniente revisar estos temas tan importantes.



