En plena Semana Santa, las Fuerzas del Orden lograron la captura de
Jaime Arenas Caviedes, alias “camarada Braulio”, sucesor de Eleuterio
Flores Hala, “camarada Artemio”, en el Valle del Huallaga. Esta captura
reviste gran importancia, no solo porque este delincuente fue
considerado como el nuevo cabecilla de Sendero Luminoso en el Huallaga;
sino, porque sería el último personaje de esta organización con
ideología senderista y, en tal sentido, capaz de organizar o reagrupar a
sus huestes luego de la captura de su líder.
Simultáneamente,
mientras esto se registraba en la zona del Huallaga, el otro grupo
senderista liderado por Víctor Quispe Palomino –‘camarada José’– quien
opera en la zona del VRAE, otra vez golpeaba a nuestras Fuerzas Armadas,
principalmente al Ejército, cuyas bases libran una dura batalla por
lograr consolidar la presencia del Estado en esta zona. En esta
oportunidad, la víctima fue el teniente EP Manuel Jesús Delgado Nauca.
Si
sumamos a estos hechos el abandono del Estado a las diversas
poblaciones que se encuentran en las zonas de influencia del
terrorismo, es evidente que el Estado no está actuando como debe ser
para terminar con el terrorismo en el VRAE, que no es solamente
responsabilidad de las Fuerzas del Orden. ¿Qué está pasando? Quizá
existe situaciones de protagonismo y posiblemente no se está empleando
bien los recursos asignados. Este problema viene desde hace varios
años, y a lo largo de ello, el Estado destinó muchos recursos; nos
preguntamos ¿Cuáles son los resultados?

No hay comentarios.:
Publicar un comentario