Uno de los principales problemas en nuestro país en el ámbito de la seguridad es el terrorismo y su alianza con el narcotráfico; es muy necesario que el gobierno adopte medidas concretas para contrarrestar este flagelo. En diversas presentaciones, el mandatario ha sostenido que gran parte de este problema se debe al descuido de los gobiernos que lo antecedieron; pero es bueno recordar que ya lleva más de un año al frente de la nación y aún no hay logros en la lucha contra el narcoterrorismo.
No basta con revisar las leyes contra el terrorismo, se requieren políticas de estado, la lucha contra el terrorismo no solo compete a un sector, sino a todos, luchando también contra los factores que favorezcan las condiciones para que este problema se agudice más y más.
En el ámbito de la seguridad –interna y externa– existen muchos problemas por resolver y espacios por recuperar; para nadie es ajeno que nuestras instituciones encargadas de estos temas fueron relegadas durante los últimos años, cosa que el actual gobierno también hace. Nos preguntamos: ¿dónde está la modernización?, ¿se ha cumplido con la repotenciación?, ¿cuáles son las nuevas estrategias para luchar contra el terrorismo y el narcotráfico?
Todos conocemos el viraje que le permitió a Humala ganar las elecciones, pareciera que hoy le pasa la factura, el terrorismo y el narcotráfico no han menguado, hoy somos considerados el principal productor de droga a nivel mundial; los problemas sociales se agudizan cada día más: ¿cuánto tiempo llevan los profesores en huelga?, hoy se han sumado los médicos; el conflicto de Conga parece no tener fin; se ha producido un nuevo atentado contra las instalaciones de Techín. Esto desalienta, ahuyenta a la inversión y desacelera el crecimiento económico de nuestro país.

Nuestro Presidente cree que aceptando el Perú el apoyo de EE.UU. para luchar contra el terrorismo y el narcotráfico ha optado por una buena estrategia, sin embargo esto ya sucedió en una oportunidad y no dio resultados, todo sigue igual o peor, y es que las realidades de ambos países es muy diferente, las prioridades son otras, la visión política es otra, etc., en fin. Hasta cuándo van a seguir enfrentándose nuestras fuerzas armadas con nivel de fuerzas desigual al de los terroristas quienes están protegidos por el narcotráfico, están armados hasta los dientes, y nuestros soldados qué? ya es hora de que dejen de morir nuestros jóvenes quienes son enviados a combatir contra estos grupos que siguen sembrando el terror en nuestro paía, y ya no solo en el interior sino también en Lima. El Sr. Humala es militar, a el no le van a contar cuentos, solo le falta tomar una decisión drástica de una vez por todas.
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