lunes, 10 de octubre de 2011

El rol de las FFAA en el Perú

 
A raíz del cobarde atentado contra la hija del congresista Renzo Reggiardo, se puso en tela de juicio el problema de la inseguridad ciudadana. Esto conllevó a la creación de la Comisión Especial de Seguridad Ciudadana, en el cual propusieron algunas posibles soluciones al tema; en este contexto, uno de los planteamientos del congresista en mención fue que se declaren en estado de emergencia las zonas con mayor incidencia delictiva para que –de esta manera– intervengan las Fuerzas Armadas para reducir el incremento delincuencial.
¿Son convenientes los planteamientos realizados por el legislador Reggiardo? Pero ¿cuál sería la función que cumplirían las fuerzas armadas? Quizás, solo el patrullaje, ya que no tienen atribuciones para detener a las personas, menos para investigar, puesto que dicha atribución, de acuerdo con las normas, le corresponde a la Policía Nacional. En resumen, lo primordial es garantizar la capacidad que deben tener estas instituciones y cumplir los fines para los que fueron creados.
Debemos destacar que el fortalecimiento de la democracia durante las últimas décadas, a nivel mundial y sobre todo en esta parte del continente, sirvió tanto para fortalecer los gobiernos nacionales, como para mejorar las relaciones entre los países, con la subsecuente superación de las diferencias o conflictos a través del diálogo, acuerdos y tratados para una menor posibilidad del uso de la fuerza para solucionar los problemas.
La tendencia de las Fuerzas Armadas en la mayoría de países, sobre todo nuestros vecinos, tienden a ser disuasivas, por tener la capacidad de respuesta para defender no solo lo tradicional, nos referimos a la integridad territorial, la seguridad nacional; sino también, sus intereses económicos, porque conceptúan que de ello depende el desarrollo y superación de su país y –en consecuencia– deben defenderlo ya sea a nivel interno o externo.
En el caso nuestro, se requiere utilizar a las FFAA en diferentes campos, como en la lucha contra la criminalidad, la defensa civil, reconstrucción de zonas destruidas por los desastres naturales, sin tomar en cuenta que participan en la lucha contra el terrorismo y el tráfico ilícito de drogas en las zonas de emergencia del Huallaga y el VRAE.
Como vemos, ya se vienen ocupando en tareas que bien podrían realizarlos otros entes, para luego dar paso a una real preparación en sus campos de responsabilidad y evitar hechos como la invasión al territorio peruano, como es el caso del helicóptero chileno que sobrevoló hasta la Base Aérea de La Joya, éste debió ser controlado desde el momento en que ingresó al país hasta su destino final, sin permitir ninguna posibilidad de desviación o supuesta pérdida de ruta.
En conclusión, mientras se pretende mantener ocupadas –a nuestras Fuerzas Armadas– en asuntos internos que deberían ser asumidos por aquellas instituciones quienes fueron creados para dicho fin, desatenderemos nuestra seguridad, convirtiéndonos en vulnerables frente a cualquier agresión.

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