Este es un espacio donde se expondrán las ideas del autor o "Blogger", las mismas que pueden ser comentadas o criticadas por todos aquellos que tengan interés en los temas tratados.
viernes, 11 de octubre de 2013
¿CEGUERA POLÍTICA? (Publicado en el Diario LA RAZÓN en marzo de 2013)
Durante los últimos gobiernos se ha hecho costumbre el negar todo lo que la población
en general percibe; la ciudadanía exige explicaciones o cambios frente a determinados
problemas, sobre todo al recordar los ofrecimientos hechos en la campaña electoral, muy
en especial el cambio y la transformación. Junto a la negación de lo evidente, aparecen
“escuderos” tratando de defender hasta lo indefendible, culpando -a quienes reclaman o
exigen el cumplimiento de las promesas- de atentar contra la democracia y la gobernabilidad.
La doble moral de algunos o muchos políticos es uno de los grandes males que tanto daño
ocasiona al pueblo peruano; cuando se gobierna, aparentemente lo malo se convierte en
bueno; quienes antes reclamaban o censuraban, hoy –en el gobierno- consideran que el
reclamo y la censura atenta contra el buen gobierno.
Nadie es ajeno al problema de la inseguridad, a diario somos testigos de constantes hechos
delictivos cada vez más violentos; pero, el gobierno es ajeno frente al clamor de la población.
Luego de la interpelación al Ministro del Interior, quien no convenció con su exposición a
la representación nacional, un sector de legisladores ahora pide su censura, así como la
interpelación al Presidente del Consejo de Ministros. ¿Qué sucedió para llegar a este extremo?
Simplemente, la intransigencia y terquedad del gobierno para retirar o cambiar al Director
General de la Policía Nacional; quizá si el pedido era aceptado en su oportunidad, hoy la
situación sería distinta.
El respaldo y la defensa del Director General de la Policía Nacional, pese a los serios
cuestionamientos, ha tenido un costo muy alto, inclusive los representantes del oficialismo
reconocen su equivocación. Si a ello le sumamos casi dos años de gobierno con promesas
electorales incumplidas, tan solo limitándose a responsabilizar a los gobiernos anteriores
respecto al grave problema de la inseguridad, no hay ningún resultado positivo a la vista;
consideramos que ya basta de frases como: “estamos haciendo”, “estamos gestionando”,
“estamos coordinando”, etc. ¿Dónde están los resultados?
Es necesario seguir insistiendo que, para enfrentar el problema de la inseguridad, se necesitan
diseñar políticas de estado a corto, mediano y largo plazo, involucrando a todos los sectores
comprometidos en este tema, bajo el liderazgo y la responsabilidad del Gobierno. La Policía –y
su Director General- no son los únicos responsables de los aciertos o desaciertos; por ejemplo:
¿cuál es la responsabilidad del Poder Judicial y del Ministerio Público? Pareciera que hasta
ahora no asumen su responsabilidad, observamos en los medios de comunicación que los
autores de hechos violentos o delincuentes capturados en flagrante delito, a los pocos días
son puestos en libertad. En ese panorama, ¿cómo erradicar el problema de la inseguridad en
la población? Esperamos, sinceramente, que nuestras autoridades tomen plena conciencia y
adopten las medidas que la situación amerita.
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