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viernes, 11 de octubre de 2013
INSENSATEZ O CÁLCULO POLÍTICO (Publicado en el diario LA RAZÓN en el mes de abril del 2013)
En las últimas semanas y meses, hemos observado las declaraciones y actitudes del
Ministro de Defensa; continuos enfrentamientos con los congresistas de las bancadas
del Apra y de Fuerza 2011, culpando a dichos gobiernos por no haber hecho nada en
bien de las Fuerzas Armadas y responsabilizándolos del actual estado de los institutos
castrenses; estas afirmaciones han provocado una gran desazón al interior de las
bancadas y partidos políticos aludidos.
Un Ministro de Estado, al asumir la cartera, asume el activo y el pasivo de las gestiones
anteriores, debiendo comprometerse a trabajar y mejorar el nivel de su sector; es muy
probable que durante su gestión encuentre hechos que revelen actos de corrupción,
situación que debe ser investigada a profundidad. Pero, tratándose del sector defensa
hay que tener mucho cuidado en cómo se canaliza o se trata esta situación, tomando
en cuenta que se maneja información sensible y que cualquier circunstancia o
publicación podría afectar a la seguridad nacional; entonces, esto se debe tratar con
las reservas del caso y utilizando los canales correspondientes, evitando ventilar los
temas públicamente o –peor aun- generando enfrentamientos con acusaciones con un
final incierto.
Lo que reviste más gravedad es el anuncio público del titular de Defensa respecto
a sospechosas compras secretas por un monto de 3,200 millones de nuevos soles.
Si el Ministro hizo tales hallazgos, debió dar inicio al trámite o procedimiento que
corresponde ¿Qué pretende con tales declaraciones? Asimismo, ¿A quién afecta? Es
tan irresponsable que no ha reparado en que lo que está revelando es un “SECRETO”;
pareciera que no entiende cual es el tratamiento que debe dársele a información
clasificada como tal, más aun si compromete a nuestras Fuerzas Armadas y por ende a
la seguridad de la nación.
En definitiva, prejuicios personales como el odio, la venganza y el rencor no deben
comprometer –en lo absoluto- a la seguridad nacional, no es posible que un
funcionario del nivel de un Ministro de Estado no comprenda tal cosa, cuando un
profesional asume un cargo de esta naturaleza debe desprenderse de cualquier
ofuscación personal, cumpliendo a cabalidad la tarea por la cual prestó juramento,
sin pretender utilizar fallas o errores de gestiones anteriores para acusar a eventuales
rivales políticos.
Los aciertos o errores de las gestiones anteriores deben servir para mejorar las cosas
o corregir lo que se hizo mal, no para estar acusando o responsabilizando por la
situación actual; tampoco hay que dejar de tomar en cuenta que esta gobierno ya está
casi al final de su segundo año, pronto será una administración saliente y quizá sean
juzgados tal como ellos lo vienen haciendo; en este tiempo, se supone que ya se deben
observar algunos logros en la gestión, los errores debieron corregirse al inicio del
mandato, lo que no se observa. Esperamos, con sinceridad, que el Señor Presidente
Constitucional de la República y Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas adopte las
medidas correctivas pertinentes, más aun si su formación profesional es la de un
Oficial Superior del Ejército del Perú, con amplios conocimiento acerca del tratamiento
de la información clasificada.
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