viernes, 11 de octubre de 2013

¿OÍDOS SORDOS? (Publicado en el diario LA RAZÓN en el mes de abril del 2013)


En los últimos días pasados, nuestras principales autoridades se han visto enfrascadas

en “dimes y diretes” respecto a temas como: el indulto del ex presidente Fujimori y la

cuestionada norma del servicio militar. Lejos de buscar alternativas de solución para

dichos problemas que importan a toda la ciudadanía, observamos enfrentamientos

con claras muestras de soberbia e intransigencia, peor aún, los temas no son tratados

con la altura o importancia debida; hemos sido testigos de insultos y agravios entre

diversas autoridades, actitudes que los dejan mal parados y tan solo se pone de

manifiesto que algunos congresistas y ministros no tienen la capacidad para ocupar el

puesto que ocupan.

Respecto al tema del indulto al ex presidente Alberto Fujimori, la responsabilidad

central recae en el Presidente de la República, en el camino del proceso han surgido

una serie de hechos que llevaron a realizar declaraciones unas a favor otras en contra.

Somos conscientes que el asunto no es nada fácil y será una decisión muy complicada

para el Presidente el otorgar el indulto o denegarlo; definitivamente, sea cual fuere

la decisión que adopte, las consecuencias afectarían a su gobierno. Es por ello que ya

se están ensayando algunas salidas, como la anunciada por el Presidente del Consejo

de Ministros, quien ha señalado que el informe del indulto no necesariamente llegaría

a manos del Presidente para que tome la decisión; esta propuesta es apoyada por

la bancada oficialista, pretendiendo –de esta manera- blindar al primer mandatario,

evitando así un desgaste de su gobierno.

El otro tema candente es la norma del servicio militar “voluntario”, toda vez que se

realizará un sorteo para el llamamiento a dicho servicio; esta modalidad o sistema

es considerado por muchos como discriminatorio, ya que en el fondo los únicos que

realizarían dicho servicio serían los que menos tienen, ya que ello no podrán pagar

las multas. Es muy cierto que existe déficit de tropa en los institutos armados, es

por ello –probablemente- que se han visto obligados a emitir dicha norma, al no

encontrar forma de cubrir el mínimo de efectivo requerido; la situación se torna

más compleja aun toda vez que es menos atractivo para los jóvenes enrolarse en las

Fuerzas Armadas, obedeciendo a diversas razones, entre ellas: la pérdida de dos años

de sus vidas, egresando sin oficio ni beneficio; al respecto algo se viene haciendo

con el programa Beca 18 y las carreras técnicas que anuncian se impartirían durante

el periodo de servicio. A esto se suman las denuncias de maltratos al interior de las

instalaciones militares, la posibilidad de ser enviados o destacados al VRAEM para la

lucha contraterrorista; en ambos casos, se atentaría contra su dignidad, integridad

física y su vida misma.

Lo expuesto líneas arriba ha conllevado a una serie de entredichos entre los

congresistas de oposición y el Ministro de Defensa, a quien tildaron de poco tolerante

a las críticas y al diálogo en aras de mejorar la situación. Sucesos como este, no

es novedoso, ya que hemos observado que en los últimos gobiernos, algunos

funcionarios se creen dueños de la verdad y no aceptan crítica alguna. Modestamente

opinamos que toda crítica es útil, obviamente que esta debe guardar el respeto

y la consideración del caso, proponiendo alternativas de solución, sin críticas que

obedezcan a intereses particulares; de esta manera tendremos un crecimiento y

desarrollo armonioso y sostenible en todos los aspectos que impliquen el bienestar de

nuestro país.

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