martes, 8 de marzo de 2011

HASTA CUÁNDO LA INFORMALIDAD?

En nuestro, país, un gran número de personas recurren a la informalidad para dar inicio a un negocio o actividad. Esta realidad debe dejar de ser una constante; se necesita un límite para  aquellos que se encuentren en esta modalidad; no olvidemos que este mecanismo afecta a la economía del país, y -por ende- al desarrollo y mejoramiento del modo de vida de muchos peruanos. Asimismo, bajo este concepto, muchas personas  se ven beneficiadas con cuantiosas ganancias, sin tributo alguno; entre ellos podemos mencionar a los contrabandistas, a los mineros informales, etc.,  que bajo el concepto de la pequeña minería o minería informal no declaran su producción, pero a la luz de los hechos utilizan medios e instrumentos que fácilmente desde hace mucho tiempo debieron formalizarse y estar tributando.
Cuánto deja de percibir el Estado por evasión tributaria, cuánto dinero se mueve en el rubro del contrabando, en la piratería, sin tener que hacer mucha investigación, ni mucho menos inmiscuirse en cada una de las organizaciones o personas dedicadas a este rubro. Es evidente lo bien que les va a los negocios informales, galerías que se incrementaron gracias a esta modalidad, prueba suficiente para demostrar  que de esta manera obtienen jugosas ganancias quienes promueven y se dedican a esta ilícita actividad.
Dentro de este contexto, ha cobrado gran relevancia, recientemente, la intervención de las Fuerzas Armadas, especialmente a la Marina de Guerra, con respecto a la minería informal que se venía desarrollando en el Departamento de Madre de Dios, específicamente en los ríos que atraviesan esta zona. Es necesario precisar que esta actividad no venían ejerciéndola pobladores o nativos de la zona que vieron en este trabajo una mejora en su modus vivendi, y que para la extracción de este precioso metal utilizan medios artesanales sin contaminar ni depredar; muy por el contrario, se posesionaron grupos y personas que vienen utilizando medios y mecanismos modernos como las dragas cuyos precios superan los DOSCIENTOS CINCUENTA MIL  DÓLARES  ESTADOUNIDENSES (US$ 250,000), retroexcavadoras, cargadores frontales, dejando así en evidencia que ya no se trata de una minería informal ejercida por pobladores o nativos de la zona.
Es penoso observar que el uso de estas máquinas aceleró la deforestación de un gran sector de Madre de Dios, sumado a ello la contaminación por el uso indiscriminado y sin ningún tipo de control del mercurio. Esta actividad minera que se ha venido desarrollando en esta jurisdicción se ha convertido en un grave problema y el gobierno así lo entendió, es por ello que decidió la intervención de las Fuerzas Armadas para detener este hecho que sin duda alguna está provocando un gravísimo daño no solo al ecosistema de la zona sino también al fisco porque ninguno de los productores de oro de este lugar se encuentran formalizados. Nos preguntamos: cuánto se dejó de pagar al Estado?.
Lejos de que las principales autoridades del Departamento de Madre de Dios, tanto el Presidente Regional, como los alcaldes, colaboren para terminar con estos hechos gravísimos que se ha venido desarrollando en su jurisdicción, se oponen a las acciones del gobierno y apoyan en cierta medida esta actividad ilegal. Qué intereses existen detrás de esa actitud de quienes deberían velar por la legalidad y por el desarrollo sostenido de su jurisdicción, ellos deberían ser los primeros en apoyar las medidas adoptadas, pero –lamentablemente- es todo lo contrario.
Esperamos que dichas autoridades, la población y sobre todo aquellos que vinieron dedicándose a esta actividad entiendan que es primordial dar paso a la legalidad y que por intereses personales no implicarían a la población a enfrentarse con las autoridades o las Fuerzas del Orden poniendo en riesgo la seguridad, la estabilidad y -porqué no- hasta puede desestabilizarse la gobernabilidad. Asimismo, deben tomar conciencia que lejos de promover actos de violencia como manifestaciones, concentraciones y bloqueos de vías, deben exigir el inicio de su formalización y tributación al fisco nacional, porque de ello depende el desarrollo de su  pueblo; el oro extraído no solo debe beneficiar a unos cuantos, es necesario que entiendan que dicho mineral está dentro del Estado y debe servir para el pueblo peruano. Basta ya de promover que un pueblo se levante por ello, defendiendo intereses particulares en vez de intereses nacionales.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario